Si quieres que tus juegos brillen de verdad en un monitor compatible con HDR, necesitas algo más que activar un interruptor: necesitas calibrar, elegir el perfil adecuado y entender cómo Windows trata ...
En este contexto, muchas personas descubren que calibrar el monitor con un perfil ICC no basta para tener una precisión total, sobre todo en Windows y en aplicaciones que no son conscientes del color.